Nuestra identidad en Cristo.(3 Parte)

Que mayor meta para este año que :
Vivir la nueva vida que Dios nos ha dado y nos ha dotado de todas las capacidades para poder vivirla.


El autor Bryan Chapel en su libro gracia sin limites dice :
“Lo que hacemos no debe determinar quiénes somos; más bien, quienes somos por la gracia de Dios debería determinar lo que hacemos”


Quiero que nos centremos en una sola cosa de nuestra nueva identidad. :
SOMOS NUEVAS CRIATURAS


2 Corintios 5:17 RV60
De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es;
las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.


Que buena noticia que esa nueva creación recupera la imagen original de Dios que fue desfigurada a raíz del pecado, por eso parte de lo que hizo Cristo en nuestra nueva identidad es ser libres de pecado, el pecado fue lo que distorsiono la imagen original con la que fuimos creados.


Y eso hizo Dios con nosotros, ahora somos:
Kainos (Gr) : De nueva calidad, sin usar, desconocido, lo nuevo, lo ultimo.
Una nueva calidad, una calidad con algunas características como las de Cristo, como por ejemplo : Una nueva mente : La mente de Cristo


1 Corintios 2:16
Porque ¿quién conoció la mente del Señor? ¿Quién le instruirá?
Mas nosotros tenemos la mente de Cristo.

La mente de Cristo como parte de nuestra nueva identidad nos dota de un nuevo chip, de nuevos patrones de pensamiento y de conducta, dicha mente tiene ahora la capacidad de tener pensamientos que agradan a Dios y honran al projimo.
El ser nueva creación debe ser motivo de gozo, no solo porque Cristo no hizo libres del pecado sino porque tenemos elementos nuevos en nosotros con la capacidad de agradar a Dios y vivir una vida consentido.
Parte de su nueva identidad que tiene elementos nuevos y buenos digo parte porque mientras estemos en esta tierra y en este cuerpo no sera perfecto, para poder vivir una vida en total comunión con Dios y vivir una mejor vida aquí en la tierra (no hablo del evangelio de la prosperidad) tal es la nueva naturaleza que afecto cuanto somos y tenemos en nuestro ser, tenemos una nueva mente y un nuevo corazón, ya vimos que tenemos la mente de Cristo, ahora veamos que tenemos que tenemos un nuevo corazón.


Ezequiel 36:26
Os daré corazón nuevo, y pondré espíritu nuevo dentro de vosotros;
y quitaré de vuestra carne el corazón de piedra, y os daré un corazón de carne.


La nueva criatura que somos ahora está provisto de un nuevo corazón, y si que necesitamos un nuevo
corazón, ¿Por qué?

  • Porque el corazón es engañoso y perverso.(Jeremias 17:9)
  • Porque del corazón vienen los pensamientos.(Lucas 9:47)
  • Porque del corazón vienen las palabras (Mateo 12:34)
  • Porque del corazón viene los sentimientos. (Salmos 4:7)

Ahora recapitulemos un versículo antes y uno después
25. Esparciré sobre vosotros agua limpia,
y seréis limpiados de todas vuestras inmundicias;
y de todos vuestros ídolos os limpiaré.
27. Y pondré dentro de vosotros mi Espíritu,
y haré que andéis en mis estatutos, y guardéis mis preceptos, y los pongáis por obra.

Pero todo esto no es automático, sino mediante la fe, una forma de fe es cree en lo que Dios ya hizo en
nosotros, y eso debemos creerlo y vivir como tal.

¿Qué imagen refleja tu vida?


Por lo tanto, ¡vivamos para reflejar a Dios, Su carácter y santidad! No desperdiciemos nuestros días.
Considerémonos «muertos al pecado y vivos para Dios» (Romanos 6:11) “Así también vosotros consideraos
muertos al pecado, pero vivos para Dios en Cristo Jesús, Señor nuestro” . Abundemos en las buenas obras que
«Dios preparó de antemano» para nosotros (Efesios2:10).


La imagen que debemos reflejar es una vida que refleja a Cristo, porque tenemos su mente, tenemos un
nuevo corazón, tenemos una nueva creación capacitada para hacer buenas obras ¿Qué tipo de vida
estamos reflejando? ¿Cuál es nuestro problema entonces por el cual no reflejamos a Cristo?

  • No estamos creyendo lo que Dios ya nos hizo.
  • No no estamos esforzando lo suficiente dejar lo que desagrada a Dios.
  • No no estamos alimentando lo suficiente de la palabra de Dios.
  • No estamos creyendo la palabra de Dios.

Fraternalmente.

Carlos Domínguez.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *