Acerca de la predicacion.

Este apartado tiene como finalidad brindar información para enriquecer, mejorar y fortalecer nuestras predicaciones, sin la predicación de la palabra el creyente como el incrédulo están en graves problemas, pues la predicación de la palabra es vital para dar a conocer el evangelio y al Dios mismo revelado en el Padre, Hijo y Espíritu Santo con el objetivo de cambiar el corazón de los hombres para la gloria de Dios, la predicación es vital pues se proclama las buenas nuevas, al Dios vivo, lo que es pecado, lo que agrada a Dios, las promesas de Dios, los eventos futuros, un culto o servicio sin la predicación de la palabra es como la comida sin sal, la predicación no puede faltar en ningun servicio o culto dentro de la iglesia o fuera de ella, en la predicación recae la principal responsabilidad de cambio para nuestras vidas.

Que no es la predicación.

Hablar de la Biblia

Predicar no es pararse en el púlpito y comenzar a hablar de la Biblia, mucha gente habla de la Biblia, conoce versículos bíblicos, historias bíblicas, ha memorizado partes de la Biblia pero desconocen al Dios de la Biblia y no tiene relación con el Dios de la Biblia, hablar de la Biblia al predicar es una condición estrictamente necesaria pero no suficiente, pues se necesita al Espíritu Santo para poder transmitir el mensaje que verdaderamente la palabra quiere trasmitir y eso no todos lo tienen solamente aquellos que tienen la categoría de hijos de Dios, incluso alguien que tenga al Espíritu Santo puede no saber predicar pues Dios puede ocuparlo como instrumento útil en otro servicio dentro del Reino de Dios, el diablo conoce la biblia pero la conoce para tergiversarla, escuchamos a muchas personas hablar de la Biblia en todo tipo de lugares pero carentes de estudios teológicos solidos para poder brindar una interpretación correcta de la palabra de Dios,  concluyo con esto: Que predicar es más que solo hablar de la Biblia requiere al Espíritu Santo para que nos ilumine y nos de la gracia y el denuedo necesario para poder llevar el mensaje de Dios de forma precisa, ocupamos la Biblia al predicar por que es viva y eficaz y mas cortante que una espada de dos filos, pero se necesita juntamente al Espíritu Santo para que convenza, pues una de las funciones del Espíritu Santo es convencer de justicia de juicio y pecado y también de enseñarnos y recordarnos la palabra de Dios.

Hablar vivencias.

Predicar no es hablar de mis vivencias personales en el ámbito familiar, laboral o personal o las experiencias que he tenido con Dios a lo largo de mi vida cristiana, nuestros problemas y triunfos familiares no son relevantes al momento de predicar, mencionar mis logros académicos, mis problemas financieros, matrimoniales, con mis hijos o amigos,  o lo que era antes de venir a Cristo lo que hace es entretener a la congregación, y no predicamos para entretener a la congregacion, está bien ocuparlos como una breve mención como ejemplo o ilustración pero no debo pasar mi predica mayormente hablando de mi o mi familia o mis experiencias buenas o malas, dedicar más tiempo del debido a esto lo que evidencia es una falta de preparación del sermón o desconocimiento del tema  que estoy predicando, y puede incluso llegar a verse arrogante y orgullosa a una persona que cuenta sus logros durante mucho tiempo al predicar nuestras experiencias personales o espirituales por grandes que sean no son las que transforman corazones, sino la palabra de Dios.

Nuestras vivencias son subjetivas y están sujetas a nuestros propios criterios y entornos y provienen de una fuente imperfecta y pecaminosa como nosotros pues aún tenemos el pecado en nuestras vidas por mucha biblia, servicio que tengamos para Dios, por ellos nuestras experiencias no son relevantes dentro de la predicación.

Regañar

Predicar no es regañar a la congregación, no se  predica para regañar a la congregación y descargar su ira, enojo y malestar sobre algunos asuntos de la iglesia que no están bien y expongo mi malestar utilizando la Biblia para señalar a la congregación, de igual manera no es ético, ni profesional, ni maduro hacer públicos ante toda la audiencia mis regaños ante la audiencia pues debemos recordar que por pequeña que sea la congregación no todos son maduros en la fe, pueden haber inconversos y pueden sentirse señaladas personas que no están involucradas en la problemática y verse disgustas por lo que en la predica se dijo, importante mencionar que regañar no está mal, pero un principio ético es que se regaña en lo privado y se exalta en lo público, por lo tanto predicar no es regañar a la congregación.

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